Home
Home


Institucional

Quiénes Somos

Nuestros Servicios

Nuestros Clientes

Investigaciones

Publicaciones

Contáctese con Nosotros

 

Publicada en Revista Noticias - 3 de Abril de 2004 - Nro. 1423

Nadie conoce a Kirchner

Por Jorge Giacobbe
Presidente de
Jorge Giacobbe & Asociados





Todo el mundo pregunta qué envergadura real tiene la buena imagen presidencial y hasta cuando se mantendrá. Algunos encuestadores hablan de 80/88 puntos positivos, a otros nos da 70.

Sin perjuicio de cuál sea el guarismo, la pregunta es hasta cuándo durará. Hasta que aparezcan pruebas de realidad. Desde mi punto de vista, si la figura presidencial mereciera 80 u 88 puntos positivos como se ha dicho, podría significar que nadie conoce al Presidente. Que nadie sabe quién es, ni qué hará, a qué sectores beneficiará su gestión y a cuáles no. En otras palabras, la figura presidencial estaría protegida, o blindada, por una suerte de “idealización” que impediría aún evaluarlo racionalmente.

La altísima imagen entrará en jaque cuando la sociedad pueda advertir quiénes serán los beneficiados y los perjudicados por su gestión. O sea, hasta que cada ciudadano sepa cómo le irá a él y a sus segmentos afines en este baile.

Creo que el Presidente advirtió claramente este fenómeno circunstancial y obró en consecuencia. Agigantó al enemigo externo por medio de una confrontación verbal excitante que, como no podía ser de otro modo, unificó a los argentinos, aunque luego pagáramos la totalidad del monto previsto y rigurosamente en fecha.

La magia, esencial a la política, suele provocar aplausos cargados de emotividad, pero tiene sus límites. Semana más, o semana menos, habrá que intervenir en las cuestiones de fronteras adentro.

Solo para poner algunos ejemplos, habrá que discutir coparticipación, y eso generará ganadores y perdedores. Habrá que operar sobre la crisis energética. Se impondrá discutir redistribuir el ingreso o no, y otra vez, se decidirán, ganadores y perdedores.

Ahí se sabrá para dónde patea el presidente, recién ahí las buenas expectativas generales se transformarán en acciones evaluables.

Ojalá podamos transitar la próxima etapa con un presidente merecedor de aceptaciones mayoritarias, porque no creo que lo que este en riesgo sea el presidente. Lo que está en riesgo es el conjunto de los ciudadanos. (volver al índice de publicaciones)